¿Qué es la sal?

La sal es un compuesto iónico formado por una combinación de iones de cloro y sodio conocido así como cloruro de sodio (sal común) el cual usamos de forma diaria en nuestra alimentación y que si no se consume de forma adecuada puede provocar alteraciones en el funcionamiento de nuestro organismo.

Consumo de sal en la actualidad (España y a nivel mundial)

En la actualidad, la mayor parte de la gente consume más sal de la que necesita. En los países occidentales, como promedio consumen diariamente 8 g de sal. En Corea del Sur, el consumo es de 11.6 g, en el norte de China, es de 13.9 g; y en Chile, se estima que es aproximadamente de 11 g diarios.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda para la población adulta en general con una vida sana y sin esfuerzos prolongados, el consumo medio de 5g de sal al día, lo que equivale a una cucharadita llena del tamaño de un café o 2 g de sodio al día, y que sea de sal yodada para así garantizar un buen funcionamiento del tiroides.

Las necesidades que una persona necesita diariamente, varían según edad, sexo, peso, estado fisiológico (embarazo, lactancia…), nivel de actividad física, estado de salud, etc.

Es importante tener en cuenta el consumo de procesados ya que suelen tener contenido alto en sal pero en España se consume una media de 9 gramos diarios.

Este exceso suele provocar una mayor afectación en el número de cardiopatías, que concuerda con los últimos recuentos de enfermedades relacionadas con la obesidad, la hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares.

Board with bowl of sea salt and scoop on wooden background

La sal es necesaria, pero ¿por qué?

La sal es necesaria para nuestra dieta, ya que tiene funciones imprescindibles en nuestro organismo. Aunque en los últimos años la población europea ha aumentado la ingesta de sal en sus dietas, lo cual ha provocado un aumento del impacto de la hipertensión.

Los componentes de la sal desempeñan un rol fundamental en la mantención de los diferentes fluidos del organismo. En su regulación intervienen el sistema nervioso, que es el encargado de regular su excreción. La célula, para su normal metabolismo, necesita una concentración iónica determinada. Para lograrla, debe regular la entrada del sodio. Pero a su vez, necesita también mantener en su interior una adecuada concentración del potasio.

En el organismo no existen reservas de sal, por lo que el riñón es el órgano que, de momento a momento, debe estar manteniendo la cantidad normal que el organismo necesita. El hipotálamo a su vez, por el mecanismo de la sed, regula el consumo de agua y mantiene constante la concentración salina en la sangre. Si la ingesta de sal es excesiva, inmediatamente el riñón incrementa la excreción del sodio, hasta restablecer el equilibrio. Por el contrario, si baja la concentración de sodio en la sangre, el riñón procede rápidamente a retener sodio.

Pero aparte de esta función, hay también otra, la cual es la de participar en las neuronas con la génesis de estímulos eléctricos, que regulan el funcionamiento del organismo. En definitiva, su carencia afecta también la eficiencia de éstos. Tal vez por ello, cuando se produce una hiponatremia, afecta a la formación de los impulsos eléctricos de las neuronas. De allí los diversos signos como: letargo, desorientación, apatía, debilidad muscular, y en casos más graves, alteraciones visuales, convulsiones, coma, e incluso la muerte.

salt on many wooden spoon on wood background. Spoons with different salt.

Consumo excesivo de sal y su recomendación

Hoy en día, la mayor parte de las dietas contienen un exceso de sal. Su mayor proporción ya viene agregada a los alimentos antes que estos se sirvan en la mesa, hasta dos terceras partes. Desde la carne curada, el pescado salado y ahumado, hasta alimentos comunes como el pan, los cereales, las galletas, el queso, el yogurt, las sopas en polvo y las salsas, todos los cuales contiene un alto contenido de sal que ha sido agregada durante su procesamiento.

La industria de alimentos tiene muchas razones para agregar ese exceso de sal. A parte de prolongar su vida media mediante un ingrediente barato, logran un mejor sabor, y de paso, enmascaran sabores amargos que a veces se generan durante los procesos de elaboración industrial. Por otra parte, al inyectar sal en la carne aumenta su volumen. Finalmente, mejora la apariencia, la textura y el olor del producto final y al producir sed, se incrementa el consumo de bebidas.

Para tratar la hipertensión se usan diferentes medicamentos, al mismo tiempo que es tradicional prescribir la eliminación de la sal de la dieta, lo que no es fácil de lograr, dado que la mayor parte ya viene agregada con generosidad en los alimentos preparados por la industria alimentaria. Dos tercios de la cantidad de sal que consumimos vienen en los diversos alimentos ya preparados en la industria.

De esta manera cabe señalar otras experiencias que confirman que para disminuir la hipertensión sanguínea es tan importante disminuir la ingesta de sodio, como también incrementar la de potasio, para su regulación. Es así como al incrementar el consumo de potasio permite disminuir a la mitad la administración de medicación hipotensora.

Por todos estos motivos se debería hacer caso a las recomendaciones de la OMS y consumir entre 2 y 5 gramos de sal diario. A manera de reducir la sal que consumimos deberíamos rebajar alimentos como embutidos, lácteos, panes procesados, galletas y bebidas industriales.

Closeup of Iodized salt in salt cellar on white table

BENEFICIOS

-Cluoruro de sodio, la sal es el aporte de cloruro de sodio que es necesaria para el funcionamiento de nuestro organismo.

-Potenciador de sabor alimentos.

-Favorece el sistema nervioso.

PERJUICIOS

-Osteoporosis: demasiada sal en el organismo provoca que se elimine mas el calcio enfermedades cardíacas y cerebrales.

-Provoca retención de líquidos.

-Influye en el sobrepeso y la hipertensión.

-Provoca litiasis renal.

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Artículos elaborados por los estudiantes Joan Mayrata Frau, Sion Jaume Nacher, Carla Carretero, Nerea Cano y Raquel Serra.