¿Cuáles son las claves de una correcta alimentación saludable a partir de 65 años?

Comer una dieta saludable y hacer actividad física durante la vejez ayuda a cumplir años. Es indudable que envejecer con salud es un gran reto presente en la sociedad actual y en estos tiempos que corren.

Según la docente de la Escuela Universitaria ADEMA, Elena Pomares, las personas mayores son un grupo de población heterogéneo y muy vulnerable. Con la edad se produce una disminución energética (calorías), debido a la menor actividad física y al menor componente de masa muscular que  a estas edades tiene el organismo.

Entre los factores que influyen de un estado saludable después de los 65 años, destaca principalmente la dieta.

¿Cuáles son las reglas de oro para abordar una dieta saludable?

·         Consumir una dieta diversificada.

·         Evitar dietas monótonas y muy restrictivas.

·         Elegir alimentos de alta densidad nutritiva.

·         Procurar una presentación atractiva de los platos.

·         Cuidar la manipulación y conservación de los alimentos.

·         No saltarse el desayuno.

·         Realizar como mínimo dos comidas calientes al día.

·         Cuidar el consumo de fibra.

·         Moderar el consumo de sal y azúcar.

Para la docente de la Escuela Universitaria ADEMA, Elena Pomares, “es importante llevar una dieta equilibrada durante la tercera edad,  en la que es necesario restringir o eliminar al máximo las calorías vacías y potenciar alimentos óptimos. Sobre todo, es clave la calidad de los alimentos que vamos a ingerir que la cantidad”.

Cabe recordar que según se van cumpliendo años, los cambios se dejan notar de forma más considerable como son los fisiológicos y sociales que repercuten en las pautas alimenticias.

Para una vida sana después de los 65, debemos elegir alimentos que sean ricos en nutrientes. Se recomienda el consumo de proteínas como pescados, aves, huevos, lácteos, legumbres y frutos secos; y carbohidratos como cereales integrales, panes integrales y tubérculos.

Hay que prestar especial atención a las frutas y las hortalizas muy coloreadas, ya que contienen más nutrientes que las menos coloreadas y nos aportan toda la fibra que necesitamos. Además, no hay que olvidar las grasas de calidad como los frutos secos, semillas, aguacate y el AOVE.

Por otro lado, la nutricionista desaconseja el consumo de grasas parciales o totalmente hidrogenadas que se hallan en los alimentos muy procesados o ultraprocesados.

Por último, beber como mínimo dos litros al día entre agua, zumos y caldos.

Las técnicas de cocción son importantes para que podamos cocinar sano: hervido, al vapor, grillado, horneado y, algunas veces, salteado. En este sentido, nuestra docente, hace especial hincapié en cómo repercute en la salud de estas personas de la tercera edad la toma de medicamentos. “Por lo general, en estas edades es normal tomar medicación por lo que dificulta la absorción de nutrientes”, explica.

Por último, a partir de los 70 años, recomienda revisar y modificar si procede algunos hábitos.